×

Por Ral S. Vinokurov

No nos subestimen


Ampliar [+]

Por Raúl S. Vinokurov

 

El país no está bien. Su gente, su pueblo, nosotros, no estamos bien. Además todo indica que estaremos peor. No vemos medidas a mediano o largo plazo que nos hagan abrigar esperanzas y la campaña de los partidos y sus candidatos tampoco nos hacen ver un futuro mejor.  

 

Frases hechas, todo dibujado, el uso escandaloso del dinero público a favor del oficialismo en búsqueda desesperada del voto de noviembre. Promesas imposibles de cumplir, decirnos que necesitamos trabajo, dignidad, paz, vivir mejor. Todo lo que nos quitaron a través de muchos años. 

 

Todavía no entendieron que en septiembre el voto significó un castigo, pero también un mensaje. Están tan desesperados por conservar poder, mantener privilegios, hacer lo que la mayoría tiene prohibido por los mismos que violan lo que predican, que no ven realmente lo que está pasando. Festejos de cumpleaños, reuniones multitudinarias sin mínimas medidas de prevención, inaugurando redes de agua potable inexistentes, avalancha de contradicciones, divisiones internas cada vez más evidentes en medio de discursos de unidad, usar aviones oficiales, botar barcos sin decir que no pueden navegar, prometer público sin restricciones en las canchas, la inseguridad diaria que significa robos y cada vez más muertes, deteriorar absolutamente la educación con cierres más prolongados de lo necesario y después decretar que nadie repite el año aunque esto en realidad ya lo vienen haciendo con anterioridad a la pandemia, pésimas decisiones en política internacional. Del manejo inadecuado de la pandemia ya se ha dicho mucho.  

 

Hay cosas que el pueblo ya entendió. Esta dirigencia no resolverá nuestros problemas. Regalar bicicletas, presuntos viajes de estudios, mostrar en actos oficiales a ex funcionarios denunciados y condenados por la justicia, pero en libertad, aumentar asignaciones y planes, ningún programa para frenar la inflación, y por supuesto culpar a todos por la situación sin el menor atisbo de autocrítica y posible corrección de los errores más las discusiones y grandes sospechas de corrupción en el tema vacunas. Nadie puede asegurar que los resultados de las elecciones de noviembre tengan la misma línea que las de septiembre. Pero cada vez somos más los que estamos entendiendo donde está la verdad. Entonces será cuestión de tiempo. Nada dura para siempre. 

 

"El Estado soy yo", dijo Luis XIV hace casi 400 años. Soy el dueño, todo es mío, dispongo de sus bienes, nadie puede juzgar mis actos, el pueblo no tiene derechos y debe recibir y agradecer lo que disponga darle. Lamentablemente son muchos los que llegan al poder y se creen Luis XIV y eso se ve, se denuncia, se critica y se lamenta.

 

Las elecciones legislativas de noviembre cambiarán poco y nada la situación, salvo la futura relación de fuerzas entre el oficialismo y la oposición en el Congreso, donde aumentarán su poder o lo limitarán según sea el resultado. Por supuesto que también se producirán cambios, reproches y peleas en busca del responsable de un mal resultado y tratarán de darle el castigo que corresponda, todo rodeado de mensajes de unidad. ¿El pueblo? Todo bien, gracias por preguntar. 

 

La realidad que nos agobia es claramente visible y reprochable, pero también cada vez con mayor nitidez vemos las causas, los responsables, las enormes diferencias, las mentiras diarias, la desinformación cotidiana a pesar de la cual, nos enteramos. El Estado somos nosotros y algún día asumiremos el control los que lo conformamos y a quienes nos pertenece. No nos subestimen más. 


Continuar Leyendo | Comentar





Accedé a más noticias de Opinin