Perdón, Perdón, ¡qué grande sos!

Peisadillas (Por Carlos Peisojovich)


Ilustración de Lucas Cejas

Carlos Mario Peisojovich (el Peiso)


Soñé con sueños en cadena, no sueños encadenados ni mucho menos desencadenados. Eran sueños al estilo de “Bienvenidos a la Red tele-emotivas, emitidas en cadena racional para todos y todas las/los habitantes de todos los tiempos, épocas, edades, ocasionales, oportunos, momentáneos, desinteresados e interesados, que con o sin razón se encuentran mirando mi sueño”.


Una red Peisonal. Sueños felinos con gatos sinvergüenzas, pesadillas Fellinianas con ratones vergonzosos en dionisíacos gozos, recuerdos de un país no tan lejano y de una infancia cercana. Sueños de veinte mil lenguas de viajes sin marinos. De piratas con traje de sastre haciendo desastre, que sin parche esconden la mirada... desdentadas calaveras de ojos vacíos flamean negras en sus mástiles erguidos con latrocinio lucro.


Sueños que parecen hurtados por un relator, o relatados por un soñador despenalizado de toda culpa y cargo, por encargo, de aquello que deberíamos soñar o creer que soñaríamos. Sueños turbios, de río revuelto, de toma y daca y “d’acá” no me muevo si no hay vuelto. En mis sueños no me río de revueltas, ni de las amenazas de vueltas. De vueltas vuelve mi sueño cansado de repeticiones esporádicas y espaciadas, especiadas con distintos toques y aromatizadas de mentiras y verdades a medias, o medias mentiras, saladas las facturas al servicio de los servicios internacionales.


“Ríen Sancho, señal que nos embargaron...”. Sueños de señores gordos de bolsillos sin fondo; bah, aunque no lo veamos el Fondo siempre está. Hasta el autodenominado mejor equipo de los últimos años guardó su orgullo de clase ejecutiva para decir que son un grupo de personas con buenas intenciones. Me recuerda haber oído por allí, en reuniones de otros tiempos y bajo techo, que de buenas intenciones está lleno el infierno. Sólo una letra diferencia el Invierno del Infierno, pasamos el invierno, eso es una buena noticia, y si no que “Dios y la Patria os lo demanden”. Muchos de nosotros cuando éramos chicos/as, por hacer mandados nos ganábamos la propina. Hoy muchos de los que se quedaron con la propina están demandados. It’s Argentine, stupid.


Sueños imperdonables, ellos vienen, hacen y deshacen, cenizas de la grandeza que vendrá, sueños predestinados a ser grandes que no llegan a madurar. Arrebatados sin magia, hipnotizados y perdidos entre la bruma de la ignorancia y fríos por la soledad del poder, navegando en medio de las aguas turbulentas de una tormenta que sus propios odios resentidos sin sentido provocan.


Sueños de frases hechas, alguien las dijo, otro la transmitió, un picarito las publicó y algún lector se las criticó.


Errar es humano, perdonar es divino. Yom Kippur en hebreo es el Día del Perdón. El acto de perdonar es uno de los de mayor nobleza que los hombres poseemos. Los judíos, en la celebración del año nuevo, el “Rosh Hashaná”, y que culmina con el Día del Perdón, en el “Yom Kippur”, se desean mutuamente “Jatimá Tová”, que se podría traducir más o menos como “que tengamos un buen sellado final”. Dios les brinda la posibilidad de reconocer los errores, asumirlos, aprenderlos y tener la capacidad de pedir perdón y de poder perdonar.


Estos sueños de nosotros, de vosotros y de los otros, lamentablemente no siempre nos hacen unir. Dios quiera que aprendamos de quienes mantienen las tradiciones ancestrales al día, todos los días, renovando los votos de caridad, justicia, amor, humor y perdón.


No puedo dejar de brindar un sincero homenaje a Clara Miroznik, una de las joyas de Santa Fe, y nunca mejor dicho, o escrito. Sus enseñanzas y aportes al diario El Litoral siempre fueron un bálsamo de inteligencia, ternura y amor por su familia, su Santa Fe y por su santa fe.


Mi sueño tiene un principio, como todas las cosas, aunque los sueños nunca se terminan, y cada día nos acostamos queriendo soñar, sueños inducidos ¿se acuerdan? Mis Peisadillas hicieron su estreno tras la vuelta de haber cumplido y materializado un sueño, el de vivir y trabajar en Europa. Por la radio de la Diversidad Racional del Litoral, cada madrugada me despertaba Alejandra Pautasso (un beso Cata); su voz al teléfono me requería para que compartiera con “Willy” Tepper y los oyentes una de mis Peisadillas. Ése fue mi segundo sueño cumplido. Ahora, querido lector, estoy compartiendo mi tercer sueño, compartir mis Fantasías Oníricas un tanto surrealistas a propósito del hiperrealismo actual.


Sepan Perdonar. Jatimá Tová.

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