Crimen del policía de Rincón: entre el ensañamiento y la emoción violenta

El lunes se conocerá la sentencia

El Tribunal deberá optar entre la prisión perpetua propuesta por la fiscalía y la querella y una condena atenuada requerida por la defensa. Santiago Monsonís está acusado de matar a golpes a Diego Castaño, la madrugada del 21 de septiembre de 2015.


Captura digital

Redacción de El Litoral

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El próximo lunes 10 de septiembre, a las 12 del mediodía, el tribunal pluripersonal que integran los jueces Jorge Patrizi -presidente-, Sandra Valenti y Susana Luna, dará a conocer la sentencia para Santiago Monsonís, acusado de dar muerte a golpes al policía Diego Castaño, la madrugada del 21 de septiembre de 2015 frente a la plaza de San José del Rincón.


Este jueves, en horas de la tarde, se realizaron los alegatos finales, en los que la fiscalía y la querella ratificaron su planteo inicial, basado en un pedido de condena de prisión perpetua para el acusado, apoyado en la figura del “homicidio agravado por ensañamiento” -en el caso de la fiscalía- y calificado por la condición de personal policial de la víctima -según propuso la querellante Fede Céspedes-. 


En caso de no poder acreditar tales extremos, los fiscales de la Unidad de Homicidios, Cristina Ferraro y Jorge Nessier, propusieron una acusación alternativa para el homicidio, en la que solicitaron la imposición de 29 años de cárcel para Monsonís.


Perpetua


“Insistimos en el pedido de perpetua fundamentalmente en base al homicidio, que para nosotros fue cometido con ensañamiento”, sostuvieron los fiscales ante el tribunal; y rechazaron de plano “la tesis de que Monsonís actuó bajo un estado de emoción violenta”.


A pesar de reconocer que algunos testigos dijeron que el agresor “estaba sacado” -según una expresión literal-, “no se pudo acreditar en el debate” la emoción violenta, de lo contrario “podríamos interpretar que el derecho autoriza reacciones iracundas y atenuar una pena de las más graves que prevé el Código Penal para un homicidio como lo es el ensañamiento”.


Para la fiscalía tampoco se dieron los factores desencadenantes propios de dicho estado emocional, como la falta de exhibición del arma de Castaño. “Los testigos no vieron que tuviera el arma o lo amenazara, lo único que quedó en claro es que estaba alcoholizado pero nada más”, sostuvieron.


“Poder letal”


De los tres hechos que se le imputaron a Monsonís, el primero -una portación de armas en 2014-, no fue discutido por la defensa; y el último -resistencia a la autoridad y tenencia de arma- fue descartado por la fiscalía por comprender que no fue posible acreditarlo durante el debate.


En tanto sobre el hecho central, referido al homicidio, la acusación insistió en que “era una celebración por la fiesta de la primavera, no había una situación de conflicto” como para que amerite la desmesurada reacción de Monsonís, que “fue incrementando el poder letal, primero con tres golpes de puño, después con cuatro patadas a la cabeza cuando estaba en el piso, más dos más y cuando le sustrae el arma directamente le pega cuatro culatazos en la cabeza y un último culatazo más. Fue avanzando en ese darle muerte de una manera cruel y dolorosa”, reafirmaron.


Acción y reacción


Por su parte, el abogado del Servicio Público Provincial de la Defensa Penal, Leandro Miró, insistió con la teoría de que se trató de un caso de “homicidio atenuado por emoción violenta”, por lo que la pena sería ostensiblemente más baja que la propuesta por la fiscalía.


“Es claro que la persona estaba sacada y es claro que hubo una provocación, así se muestra en el video”, dijo Miró, que trabajó el caso junto con su equipo integrado por Sandra Müller y Manuel Alonso Cherry.


Miró reconoció que los fiscales “fueron objetivos” al desechar el hecho tres -resistencia a la autoridad-, porque ha quedado acreditado con la declaración de testigos que Monsonis estaba durmiendo cuando fue sorprendido por la policía, horas después del crimen, dentro de una casilla rodante en zona de Arroyo Leyes.


En tanto dijo que “admitimos el hecho uno” referido a una tenencia de armas en ocasión de ser detenido por la policía cuando estaba cazando en zona de islas en 2014.


Sin frenos


Pero “con relación al hecho más importante, si nos atenemos a los planteos de la fiscalía, todos los homicidios serían con ensañamiento porque la persona sufre. La figura del ensañamiento es muy clara, en cuanto a la presencia de un sufrimiento extraordinario, como prenderle fuego. Y desde el punto de vista subjetivo tiene que existir la voluntad de matar y la intención de causar el sufrimiento. Y además en este caso el fallecimiento fue instantáneo”, resumió el defensor.


Para la Defensa Pública “la presencia de la pareja de Monsonís queriendo separarlos fue la gota que colmó el vaso y ahí se da la reacción” violenta que desencadena la muerte de Castaño.


En definitiva, “el lunes el tribunal tendrá que resolver si un policía alcoholizado que llega a un lugar, muestra el arma y maltrata a la novia de esta persona, justifica o no la pérdida de frenos inhibitorios. Nosotros entendemos que sí”, cerró el defensor.


Reclamo


El defensor regional Leandro Miró, a cargo de la defensa de Santiago Monsonis, se despachó también sobre “la unidad de actuación” de los fiscales, que “como representante del Estado tienen la obligación de no alentar respuestas vindicativas”. “Entonces si en un juicio abreviado por tres homicidios con dolo directo hace tres meses se resolvió con una pena de 20 años de prisión; en el caso de una persona que está tomando con los amigos, tranquilo y es provocado, no se puede plantear una pena de perpetua o una condena de 29 años”, comparó.


Video clave


El juicio por el crimen de Diego Castaño, un joven de 28 años que se desempeñaba como miembro de la Policía de Acción Táctica, comenzó el lunes 3 de septiembre en los tribunales locales. Durante las jornadas del lunes, martes y miércoles se tomaron más de 30 testimoniales que repasaron lo ocurrido la madrugada del 21 de septiembre de 2015, frente a la plaza principal de San José del Rincón.


Si bien hubo numerosos testigos presenciales, el ataque quedó registrado por las cámaras de seguridad de la Municipalidad de Rincón. En el video puede apreciarse la secuencia desde la llegada de Castaño al lugar y el breve desenlace en el que ambos se enfrentaron cara a cara con el saldo ya conocido.

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